¿Quienes Somos?

¿Te has preguntado alguna vez, quien eres? Muchas veces nuestra contestación a esta pregunta es dictada por el lugar donde nacimos, la familia quien nos crió, la educación que recibimos, la persona con quien nos casamos, los hijos que tenemos o no tenemos, el trabajo que hacemos, la ropa que vestimos, la gente con quien nos juntamos, los deportes en que participamos, la religión que profesamos y hasta los “likes” que recibimos en Facebook. Pero en serio, ¿quienes somos verdaderamente?

12744341_10153504879904389_2312059483594025257_nPara conocer verdaderamente quienes somos, debemos indagar en lo que algunos llaman la Biblia. La Biblia es la recopilación de varios libros, cartas, poemas, cánticos, crónicas, etc., que cuentan la historia de amor más hermosa de la humanidad. Es en ella que al leer y estudiarla, descubrimos por revelación e iluminación nuestra verdadera identidad. Una identidad que no comienza en este planeta, sino en la eternidad. La eternidad no es un lugar, ni tampoco algo que se mide con el tiempo. Es una esfera o dimensión que no tiene principio ni fin; Simplemente es. Allí hay verdad. La verdad fue, es y seguirá siendo. Es un presente continuo. Pero, ¿quien se encuentra controlando todo esto? El Eterno Creador, el Yo Soy. El todo poderoso. Omnisciente, Omnipresente y Omnisciente parece describir su majestuosidad. Simplemente, es infinito. Los mortales le llaman, entre muchas cosas, Dios. Los antiguos le llamaron por sus beneficios (El que sana; Mi provisión; Mi estandarte; Etc.). Otros AMOR.

La Biblia que habla de todo lo mencionado, también revela que él creó y formó la humanidad. Al desviarse la salvó a través de una encarnación de Su Deidad y finalmente, logró su propósito de habitarla para que reine en vida, eternamente y para siempre. ¿Pero quienes somos?

Esa Biblia a quien nos referimos como la Palabra inefable de Dios, con contexto de una verdad bíblica inspirada y otra verdad presente revelada, nos habla y persuade del origen, destino y regreso espiritual de los vivos. Los vivos fuimos creador por el Creador. ¿Cuando exactamente? No lo sabemos porque ni su obra creativa ni el Creador se sujetan al tiempo cronológico de la tierra. Pero si sabemos, por medio de la palabra, que fuimos predestinados desde antes de la formación de este mundo natural. Fuimos escogido por Dios y enviados a esta tierra y participar de 3 cosas: El tiempo, carne y sangre. Con exactitud de tiempo, sabemos cuando fuimos enviados porque mas o menos cae en la concepción, gestación, formación y nacimiento como seres humanos. Fuimos escogidos por Dios para un tiempo y una generación. Durante nuestra vida de crecimiento y desarrollo humano, funcional o no funcional, somos llamados por Dios creándose conciencia de nuestra libertad, sanidad y preservación por medio de Jesucristo. Fue Jesucristo la persona que Dios habitó y usó para que a través de una ofrenda de sacrificio vivo en la cruz del Calvario, fuéramos reconciliados con el que nos creó y siempre nos amó. Con esa sola ofrenda fuimos hechos perfectos porque habíamos sido santificados (separados) por y para Dios mismo. Fuimos perdonados de todo pecado que nos privaba una comunión intima con Dios. El derramamiento de la sangre de Jesus fue nuestra redención. Fuimos justificados, exonerados de toda culpa incurrido de una manera pasada de existir sin este conocimiento. Fuimos glorificados por el que hoy es nuestro Señor y cabeza (mi plenitud, lo que me completó). Fuimos adoptados Sus hijos y una vez hijo, siempre hijo. Fuimos escondidos en Dios espiritualmente, dado abundancia de vida, eternamente y preservados para siempre hasta que la vida nos absorba. No morimos para siempre, sino para despojarnos del cuerpo que albergó mi nueva criatura espiritual. La misma que despertó un día a la verdad que fui creado para alabanza de Su gloria. Para amar como Él me amó primero, incondicionalmente. Para servirle a mi prójimo como Cristo, el Autor de la vida, me la sirvió a mi primero.

Para lograrlo todo, o sea, manifestarnos en esa gloria en que fuimos glorificados en amor y gracia, nos habitó Su Espíritu. En y con Su Espíritu, Cristo somos mas que vencedores, todo lo podemos, y nada nos falta. Estamos completos. Como espíritus vivificados, eso hacemos con todo el que Dios nos permite participar de sus citas divinas. Esto es solo un poco de lo que somos. Ahora que se te fue creada conciencia de identidad divina, y antes de regresar a la eternidad, asume tu función de Embajador de Cristo. Ama incondicionalmente a tu prójimo, sírvele y demuéstrale una vida mejor.

Si esta reflexión edificó tu vida, compártelo con tu círculo de influencia. Este fue su hermano y colaborador en la fe, Frank Picón. Obispo de la Comunidad Cristiana Eterno Pacto en la bella ciudad de Orlando. Si no tienes una lugar donde ser amada, sanado, restaurado, capacitado para ser enviado hacer lo mismo con otros, pues haz de nuestra congregación tu familia de la fe en la tierra. Estamos en el 948 S. Semoran Blvd., Orlando FL 32807. Nuestras reuniones son los domingos a las 10:30 AM y miércoles a las 7:30 PM. Hay palabra de vida para todos y para todas las edades. Puedes accesar nuestra pagina de web a: www.eternopacto.org.También puedes escuchar CCEP Radio por nuestra pagina y ahora en Tune In. Serás edificado, exhortado y consolado. Reinando en vida, Obispo Frank Picón.

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